Muchos especialistas decían que este Draft del 2012 lo formaban un grupo de jugadores con calidad pero demasiado sobrevalorados. En mi opinióm, este posiblemente sea el mejor draft desde aquel famoso 2003, cuando se presentaron en la liga Lebron, Wade, Carmelo o Bosh. En 2012, tenemos para escoger muchísimo talento.
Anthony Davis (NOLA): Directamente desde los Wildcats de Kentucky al número 1 del draft con dirección New Orleans. Físicamente sobrado y con una capacidad defensiva enviadiable. Sus brazos interminables le dan una capacidad taponadora tremenda y su físico le permiten dominar la pintura con facilidad, a pesar de sus 2,08. Está destinado a revolucionar la NBA en los próximos años. Llega a los Hornets con un título de la NCAA debajo del brazo a las órdenes del gurú John Calipari. En New Orleans le esperan como su salvador.
Bradley Beal (Wizards): Un Gator que llega para reflotar a los hundidos Wizards de Washington. Beal es un auténtico jugón que formará un back-court tremendo junto a John Wall. Beal tiene la muñeca de oro y una calidad tremenda. Los wizards le esperan con los brazos abiertos esperando que sea ese impulso que necesitan para salir del pozo en el que llevan varios años inmersos y poder entrar en unos play-offs tres años después.
Dion Waiters (Cavaliers): Solo hay una palabra para definir a Waiters:
skills. Es un
bad boy procedente de Philadelphia al que le sobra talento por todos lados. Con tan solo 14 años, ya había perdido a su mejor amigo y a su padre. Ninguno de sus entrenadores ha conseguido dominar su cáracter, que en algunas ocasiones le juega malas pasadas. El back-court formado por Irving y Waiters puede ser dinamita para estos Cavs.
Austin Rivers (NOLA): El segundo jugón que se llevan los Hornets después la su número 1 del draft, Anthony Davis. Austin es hijo del mítico entrenador de los Celtics, Doc Rivers, que le esperaba en sus Celtics. Calidad fina al servicio del espectáculo. Rivers es un escolta encerrado en el cuerpo de un base capaz de dirigir perfectamente a un equipo y de freír a sus rivales desde la larga distancia. Directamente desde Duke.
Jeremy Lamb (Rockets): Un
Huskie directo desde Connecticut hasta los Rockets de Houston. Probablemente el hombre con mayor talento de todos los que han entrado en este draft. Era el aliado de Kemba Walker la pasada temporada en Uconn y este año ha tenido que asumir el rol de estrella universitaria. Un tirador excelso capaz de dinamitar un partido en pocos segundos. A las órdenes de McHale tiene que demostrar su talento